Mi experiencia con Amplía Tu Visión y, muy especialmente, con Marival, no ha podido ser mejor. Me puse en contacto con ella por recomendación de una amiga profesora, porque notaba problemas en la lectura que realizaba mi hija de libros y textos. Desde el primer momento su destreza y conocimientos en torno a la vista nos asombraron y abrieron un mundo de posibles malestares (y pertinentes soluciones) que, hasta ese momento, ni siquiera conocíamos.

Finalmente, el trastorno no estaba tanto en la vista como en la propia concepción de la lectura en sí, puesto que se le diagnosticó una dislexia. No obstante, tanto las técnicas aprendidas como los trucos para descansar los ojos, ser más operativa visualmente o, simplemente, controlar su impulsividad a la hora de concentrar la atención, es posible que le acompañen toda la vida.
Y, sobre todo, la conexión. La forma en la que Marival trata a los pequeños, su comicidad y forma de trabajar ha sido una experiencia absolutamente fantástica.