El fin de semana de 15, 16, 17 los dediqué a la formación. Me parece imprescindible. Por un lado ves a colegas y amigos y aprovechas la oportunidad para intercambiar experiencias, vivencias, dudas y opiniones. Por otro lado aprendes y te mantienes actualizado en nuevos procedimientos, material, formas de gestionar una consulta. Para mi reciclarme y ampliar conocimientos es una obligación para seguir dando un buen tratamiento a mis pacientes.

Esta vez el curso lo impartía Iñaki Pastor fisioterapeuta del desarrollo TMPI (Terapia Manual Pediátrica Integrativa. A través de su ponencia hemos entendido mejor cómo el neurodesarrollo sienta las bases para la maduración de la función visual y da soporte a su eficiencia. Se trata de entender la construcción neurológica del ser humano y los objetivos finales, sobre todo, en lo relacionado con la visión. Necesitamos un buen trípode (cuerpo), estable para que podamos conseguir buenas fotos (información visual) del mundo que nos rodea.

Nos ha permitido ampliar nuestros conocimientos sobre los reflejos primitivos desde el punto de vista del neurodesarrollo. Es algo más de están o no están, tienen su función en el nacimiento y durante el resto de nuestra vida.

Por fin los profesionales sanitarios nos estamos uniendo creando equipos multidisciplinares con el fin de dar un tratamiento más global a los pacientes. Se trata de ir a la raíz del problema y no sólo al síntoma, se cree que variaciones sobre el neurodesarrollo ideal pueden llevar a un mal funcionamiento de sistemas sensoriales y motores, tanto en la infancia como posteriormente y arrastrar dificultades de por vida.