El fin de semana pasado dejé Alcalá y me fui de voluntariado a Teruel. Una buena amiga y compañera de profesión había intentado en varias ocasiones llevarme con ella y esta vez lo consiguió.

Colaboré con Abre sus ojos en un proyecto gracias al cual se gradúa y regalan gafas a disminuidos físicos y psíquicos de la localidad elegida cada año.

Además de Optometristas, participan voluntarios que animan y ayudan a organizar el evento, audioprotesistas, oftalmólogos, informáticos…..se crea un ambiente de colaboración especial.

Montamos 9 gabinetes “de campaña” en un polideportivo. A los pacientes se les pasa por los diferentes stands.

Cambia la forma de graduar, el objetivo es conectarles al mundo a sus tareas.

Contaría mil anécdotas y experiencias vividas con los pacientes y el ambiente que se crea con los voluntarios pero destaco la cara de esos padres que han aceptado la realidad de sus hijos y sonríen con su mejora porque, ante todo, son sus hijos.

Más información en el Diario de Teruel.