Nuestro hijo Diego tenía problemas con la lectoescritura, no le gustaba leer ni escribir y cometía errores, siempre intentaba evitarlo porque se frustraba con facilidad.
Una terapeuta nos recomendó hacer una revisión visual con un optometrista, no conocíamos a nadie y nos recomendó a Marival.

Fuimos a su consulta, le realizó un examen visual. Sobre problemas de ojo vago, miopía, etc. nos dijo que estaba todo bien, pero tenía pequeñas cosas que unidas todas ellas a Diego le suponía un problema para leer y escribir bien y acorde a su edad.

Empezamos la terapia en julio, íbamos a la consulta de forma semanal y a partir de septiembre de forma quincenal. En casa hacíamos unos ejercicios que a Diego la mayoría de ellos le resultaban divertidos y la mejoría se empezó a notar con rapidez.

La primera semana de enero de 2021 tuvo su última consulta, Diego lee mucho más rápido acorde a un niño de su edad, la comprensión lectora ha mejorado mucho y la escritura también comete menos errores, la caligrafía es mucho mejor que cuando empezó la terapia.

Recomendaríamos a cualquier persona que tenga un problema como nuestro hijo esta terapia porque el resultado se ve en muy pronto, el trato terapeuta paciente y familia fue maravilloso.

Gracias por todo, nos habéis ayudado mucho.