Siempre estaré agradecida a mi óptico, que me pusiera en tu camino.

Es toda una experiencia vivir las técnicas de su terapia y destaco:

  1. Profesionalidad.
  2. Sinceridad.
  3. Cercanía.

Aparte de generar un ambiente propicio para motivarte a trabajar incluso cuando llegas cansado de tu trabajo habitual lo hace ameno y variado. El tiempo vuela.
Me ha hecho sentirme más conectada con mis ojos, relajar posturas y ejercicios que “a priori” me eran muy incómodos por visión y ahora es otra historia.
Lo más importante que me ha enseñado es que “enfocar” no es el 100% de la visión y que hay que trabajar la periferia. Es un defecto que solemos tener los miopes, acentuado por las revisiones de años atrás en las que sólo hacían hincapié en nitidez y nada más.
Gracias por tu paciencia conmigo y mis infinitas preguntas que te hacían estar siempre alerta.
Un placer, una experiencia y una amiga que me llevo.

Lo recomendará a todo el que me quiera escuchar.

Julia BF.