Nuestra hija Paula, empezó terapia con Marival a los 13 años. Después de muchos años teniendo la impresión de que algo pasaba con ella, habiendo hablado con sus profesores, con su médico, no sabíamos qué podía ser.

Todo el mundo nos decía que la veía una niña normal. Pero nosotros notábamos, y no por comparar con otros niños, que no nos contaba las cosas, que la costaba mucho expresarse, que no entendía lo que leía,….

Un día por casualidad nos enteramos de que unos amigos habían tenido una sensación parecida con su hijo y nos hablaron de “Amplia tu visión” y de Marival. No nos lo pensamos, la llevamos y la hicieron un estudio que dio como resultado que tenía muchas carencias por no ver bien, que no veía con los dos ojos juntos!. Nuestra hija lleva gafas desde los dos años y con una graduación bastante alta, pero no habíamos caído en que esto le supusiera tanto retraso en su desarrollo.

Siempre le ha costado mucho sacar los estudios, no por falta de gana, porque es trabajadora y constante, pero con tanto esfuerzo no obtenía resultados. Le explicabas las cosas y no las entendía, no entendía lo que leía. Le costaba mucho expresarse, hablarnos de sus sentimientos.

Aun teniendo 13 años y decirnos que igual no iba a recuperar mucha visión y que su mejoría podía ser poca, ha sido todo lo contrario, Marival y Cristina están muy contentas con ella, ha trabajado muy bien y está consiguiendo grandes logros. Sin llegar a un año de terapia, han mejorado sus resultados académicos, interactúa más con nosotros, se mueve mejor, se expresa mejor. Con la terapia ha mejorado, no es que lo diga Marival, Cristina o nosotros, sino que personas que no la ven muy a menudo también lo han notado.

Algunos ejemplos que nos dejaron perplejos fueron: Que ahora ve el logo de TikTok (una aplicación móvil) en 3D. También nos dice que ve las nubes en relieve. Imaginaros nuestra cara de asombro al descubrir que no veía esas cosas tal y como las vemos los demás.

Espero que nuestra experiencia pueda servir para dar visibilidad a este tipo de terapias y que pueda ayudar a otros padres que, como nosotros, no saben lo que le pasa a su hijo.

Y sobre todo queremos dar las gracias a Marival y Cristina por su implicación con nuestra hija y por todo lo que nos están ayudando.